Calendari

dimecres, 13 de març del 2013

L'Hora del Conte (Pl. Europa)


L’HORA DEL CONTE.  
Amb Sandra Rossi.  
Veure imatge de L’HORA DEL CONTE (nova finestra)
Us agrada venir a la biblioteca?
I què us semblaria trobar-vos un lleó?
La Sandra Rossi ens explicarà, entre d’altres, la història d’”Un lleó a la biblioteca”.

Dimarts 19 de març, a les 18h, a la Biblioteca Plaça d’Europa.

dimarts, 12 de març del 2013

Reflexions: "Patrones de sueño"

Aprofitant que properament farem una xerrada sobre la son (21/3/2013), us anticipem una petita reflexió de l'Institut Universitari Dexeus. Us recordem que sobre aquest tema s'havia fet anteriorment una altra reflexió, per si us interessa recuperar-la.


PATRONES DEL SUEÑO DE 0 A 36 MESES
No hay nada más apacible que ver a un bebé mientras duerme. Sin embargo, muchos padres de un recién nacido dirán que esta visión no es común para ellos, especialmente de noche.
Conseguir que un bebé duerma durante toda la noche es un acontecimiento importante al que aspira todo padre de un recién nacido. Muy pronto, los baños calientes por la noche, los pijamas suaves y las lecturas de un cuento favorito para dormir, se volverán parte de la rutina de toda la familia y también de una apreciada tradición hogareña.
Entretanto, los padres tienen muchos interrogantes en cuanto al sueño de tu bebé. La primera y la más importante es: "¿Cuánto debería dormir mi bebé?". Aquí puedes encontrar algunas pautas generales sobre los patrones del sueño en bebés de 0 a 36 meses.

Edad. Cantidad aproximada de horas de sueño necesarias:

  • Recién nacido: 16 a 20 horas diarias.
  • 3 semanas: 16 a 18 horas diarias.
  • 6 semanas: 15 a 16 horas diarias.
  • 4 meses: 9 a 12 horas más dos siestas (de 2 a 3 horas cada una).
  • 6 meses: 11 horas más dos siestas (de 2 a 3 horas cada una).
  • 9 meses: 11 a 12 horas más dos siestas (de 1 a 2 horas cada una).
  • 1 año: 10 a 11 horas más dos siestas (de 1 a 2 horas cada una).
  • 18 meses: 13 horas más una o dos siestas (de 1 a 2 horas cada una).
  • 2 años: 11 a 12 horas más una siesta (de 2 horas).
  • 3 años: 10 a 11 horas más una siesta (de 2 horas).
* Para esta edad, la cantidad de sueño necesaria varía individualmente según el bebé.



Recién nacido

Tu bebé recién nacido no conoce la diferencia entre el día y la noche. Necesita dormir y alimentarse continuamente, de manera que el día y la noche no le importan mucho. En general, tu recién nacido dormirá alrededor de 16 a 18 horas diarias. Un recién nacido normalmente duerme dos a cuatro horas seguidas, todo el día, y despierta hambriento.
Puedes comenzar a enseñarle a tu bebé la diferencia entre el día y la noche comportándote de manera diferente a distintas horas. Durante el día, háblale más a tu bebé mientras lo alimenta. En la noche, muéstrate con más calma y emplea un tono de voz más suave. Con el tiempo, comprenderá la diferencia y comenzará a dormir más de noche.
Sugerencia: cuando tu bebé estaba en el útero, los movimientos que hacías al caminar le producían sueño. No es sorprendente entonces que tu recién nacido siga disfrutando de ese suave bamboleo. Arroparlo también lo ayuda a sentirse "en casa". También hay muchos bebés que concilian el sueño con la música.



3 semanas

Aunque tu bebé todavía siga despertándose para comer durante la noche, probablemente dormirá períodos ininterrumpidos más largos, quizás durante tres o cuatro horas. También comenzará a permanecer despierto por períodos más largos.
Recuerda que si estás amamantándolo, tus hormonas han reorganizado sus patrones de sueño para que coincidan con los de tu bebé. Si te das una oportunidad, estas hormonas pueden ayudarte a evitar los trastornos del sueño. Los bebés que se alimentan con leche de iniciación pueden dormir períodos más largos, porque ésta tiende a permanecer por más tiempo en sus estómagos. Pero en general, sus patrones de sueño se asemejan a los de los bebés amamantados.
Sugerencia: si tu bebé tiende a dormir todo el día y duerme mientras lo alimentas, trata de despertarlo para comer. Necesita aprender que el período de sueño más largo es durante la noche. Ayúdalo a ser más organizado en esta etapa integrándolo al centro de la actividad familiar alrededor de las 4 de la tarde. Aun cuando duerma, mantenlo en posición vertical en una silla para bebés, un portabebés o una silla mecedora. Luego dale un baño alrededor de las 7 u 8 de la tarde. Esto simultáneamente lo mantendrá despierto y lo relajará para un largo sueño posterior.

 

2 meses

Tu bebé está empezando a quedarse dormido por su cuenta, pero es probable que todavía necesite que lo despierten para alimentarse durante la noche. A pesar de que el patrón de sueño de tu bebé está empezando a regularizarse, todavía debes seguirle la pista. Es demasiado pronto para establecer un horario, así que tratar de imponerle uno no sería aconsejable.
Los bebés a esta edad duermen un poco menos cada día, en comparación con un recién nacido. En promedio, duermen entre 15 y 16 horas aproximadamente. Tu bebé dormirá la mayoría de estas horas durante la noche y permanecerá más tiempo despierto durante el día, aunque se las arreglará para dormir unas tres siestas diarias. Como siempre, esto varía según el bebé.
Contrariamente a lo que los demás digan, un bebé de dos meses normalmente no duerme durante toda la noche. Existen enormes diferencias entre los bebés a esta edad, pero por lo general uno de dos meses aún necesita alimentarse durante la noche.
Sugerencia: es normal un poco de llanto al despertarse. Aunque todavía tengas que ir a verlo cada vez que llore, dale un poco de tiempo (más o menos unos cinco minutos) para que lloriquee. Tal vez logre calmarse por su cuenta.

4 meses

En promedio, un bebé de 4 meses duerme entre nueve y once horas cada noche, y dos siestas diarias de dos a tres horas cada una. Éste es un período de transición gradual que se extenderá hasta dos siestas diarias. Los días en que tu bebé duerma sólo dos siestas, tal vez tenga más o menos horas de sueño durante la noche.
Ahora tu bebé es mucho más capaz de quedarse dormido por su cuenta. Es tiempo de establecer una pauta para hacerlo dormir, la cual funcionará en la noche y durante las siestas. La rutina es muy importante para tu bebé de 4 meses. Por lo tanto, trata de asegurarte de que la hora de acostarse y las siestas ocurran en el mismo horario y de la misma forma todos los días. No debes ser estricto, sino lo más consecuente posible.
Sugerencia: ahora tu bebé será capaz de desplazarse un poco y es probable que se mueva alrededor de su cuna. Considera ponerle un pijama para bebé, o a menudo terminará destapado y despertará con frío. Revisa la etiqueta para asegurarse de que sea resistente al fuego.

6 meses

Los patrones de sueño son para todos distintos y lo mismo sucede con tu bebé de 6 meses. Circunstancias especiales como una enfermedad o el hecho de dormir en una cama extraña en casa de la abuela podrían afectar el patrón de sueño de tu bebé. De lo contrario, podría decirse que tu bebé está acostumbrándose a sus propios patrones.
En promedio, un bebé de seis meses duerme alrededor de 11 horas cada noche y se ha habituado a dos siestas de una a dos horas, normalmente en la mañana y en las primeras horas de la tarde. Casi todos los bebés saludables de 6 meses pueden dormir durante toda la noche, sin necesidad de alimentarse a medianoche o que se les converse temprano en la mañana, a menos que desees estar con tu bebé o trates de mantener tu producción de leche.
Sin embargo, tu bebé está empezando a ponerse más obstinado. Ésta es la última oportunidad que tienes para decidir dónde quieres que tu bebé duerma sin que él tenga voz y voto en el proceso de toma de decisiones. El hecho de idear rutinas rígidas para la hora de acostarse le ayudarán a dormirse por su cuenta y a permanecer dormido.
Sugerencia: aquí tienes algunas prácticas útiles que te ayudarán a manejar con mayor facilidad la hora de acostarse:
  • Acuesta a tu bebé mientras todavía esté despierto. Esto le servirá de práctica para quedarse dormido en su propia cama. Si lo alimentas o lo meces para que se quede dormido, esperará que hagas lo mismo a medianoche.
  • Dale a tu bebé un juguete blando u objeto favorito para ayudarle a quedarse dormido. Aunque querrás mantener la cuna de su bebé sin tantos juguetes, una mantita especial o un peluche serían adecuados. Esto le servirá para conciliar el sueño.

9 meses

Los problemas relacionados con el sueño son muy comunes a los 8 ó 9 meses de vida. Pese a haber logrado dormir antes durante toda la noche, tu bebé puede despertarse a medianoche y luego despertar a todos los demás miembros de la familia. Esto puede significar una gran tensión para los padres y hacerlos sentir que sus vidas han empeorado con la llegada de este pequeño.
Los bebés de 9 meses duermen alrededor de 11 a 12 horas por la noche. Al igual que antes, tu bebé despertará varias veces durante la noche. Sin embargo, lo que marca la diferencia ahora es que se acuerda de ti y te extraña cada vez que despierta. Si está acostumbrado a que lo acunen o lo mimen para quedarse dormido, esperará que ocurra lo mismo a medianoche. A ti te corresponderá decidir si estás preparado para ser parte de esta rutina o si deseas que tu bebé aprenda a volverse a dormir por su cuenta.
Normalmente tu bebé duerme dos siestas a esta edad. Tanto la siesta de la mañana como la de la tarde duran normalmente de una a dos horas. En tu calidad de padre o madre, sabes mejor que nadie la cantidad de horas de sueño que tu bebé necesita. No obstante, independientemente de cuál sea su promedio personal de horas de sueño, dormirá menos por la noche si sus siestas son muy largas.
Sugerencia: los niños tienden a dormir más cuando están enfermos. Sin embargo, es poco común aumentar la siesta habitual en más de una hora. Si tu bebé duerme adicionalmente más de una hora debido a la enfermedad, programa de inmediato una visita a tu pediatra.

1 año

En el primer año, comienzan los problemas a la hora de dormir. Tu bebé está tan entusiasmado con sus nuevas capacidades que lograr que se tranquilice para ir a dormir se hace cada vez más difícil. Hará lo imposible para que lo cojas en brazos, y, teniendo en cuenta que es tan adorable, es difícil resistirse. Sin embargo, mantener una rutina a la hora de acostarse os ayudará a ambos en los meses venideros.
El típico niño de un año duerme entre 10 y 11 horas por la noche y un par de siestas de una a dos horas en el día. Como siempre, dependen del bebé las horas de sueño que va a necesitar.
Sugerencia: tal vez notes que la siesta de la tarde de tu bebé es un poco más corta y que él disfruta jugando un momento en su cuna antes de llamarte para que lo vayas a buscar. Pon algunos juguetes pequeños en su cuna para estimular esta conducta. Pero asegúrate de que no sean muy grandes, pues podría aprender a apilarlos y luego tratar de bajarse de la cuna haciendo uso de ellos.

18 meses

La vida es tan entretenida e intensa para tu bebé de un año y medio que ir a dormir es lo último que quiere hacer. Necesita de tu ayuda para tranquilizarse en la noche y así lograr ese merecido descanso.
Los bebés de 18 meses necesitan normalmente 13 horas de sueño diarias. Esto a menudo significa menos horas de sueño de lo que sus padres creen que necesitan y de lo que ellos quisieran que durmieran.
Debido a que las necesidades de sueño varían en los niños, tendrás que averiguar lo que es correcto para tu bebé.

Aquí hay algunas sugerencias que pueden ser de gran utilidad:
  • Dentro de poco, tu niño tal vez sólo necesite una siesta diaria, pero es probable que necesite dos períodos de descanso, aunque uno de ellos sea breve.
  • Muchos de los niños que asisten a una guardería duermen dos siestas, aun cuando no las necesiten. Esto significa que tu niño necesitará dormir menos durante la noche. Si no quieres enfrentarte al problema que ocasiona el hecho de que tu hijo se vaya a dormir muy tarde o se despierte muy temprano, tal vez quieras consultar a tu guardería para cambiar la cantidad de horas que tu pequeño duerme durante el día.
  • Si tienes otro hijo mayor, en realidad, es posible que éste necesite acostarse más temprano que su hermano menor.
Esto es aún más evidente si el mayor no duerme siesta durante el día. La hora de la siesta de tu bebé es una buena oportunidad para dedicar tiempo exclusivo a su otro pequeño.
Sugerencia: un biberón de noche es un mal hábito. Es malo para los dientes de tu niño. Si esto se transforma en parte de su rutina, lo necesitará siempre para quedarse dormido, aun cuando despierte a medianoche.

 

2 años

Tu bebé de dos años todavía está tratando de alterar un poco las reglas. Por esta razón, los forcejeos para irse a dormir son algo común. Tu pequeño no quiere despedirse de ti ni tampoco abandonar su apasionante día. ¿Qué se puede hacer? Establece hábitos y rutinas para la hora de acostarse. Es la mejor forma de estimular hábitos de sueño apropiados.
La cantidad necesaria de horas de sueño no es igual para todos los pequeños. Pero, en general, a los dos años necesitan dormir 13 horas diarias. Es típico que duerman entre 11 y 12 horas por la noche y quizás una siesta de una a dos horas por la tarde.
Cuesta mucho lograr que los pequeños se vayan a dormir. Ser firmes a diario respecto de las reglas y rutinas a la hora de acostarse es la mejor manera de enseñar buenos hábitos de sueño a tu hijo y hacer las cosas más fáciles para ti.
Aquí puedes encontrar algunas sugerencias:
  • Comienza a disminuir la actividad después de la cena. Al disminuir tu ritmo de actividad y el de tu hijo, se facilitará la transición hacia la hora de acostarse. Leer, cantar o entretenerse con un juego relajado son mejores actividades que andar corriendo por ahí.
  • Procura que la rutina previa a irse a la cama sea breve y placentera. Bañarlo, cepillarle los dientes y llevarlo a hacer sus necesidades no debería tomar más de media hora aproximadamente. Si dura más tiempo, tu niño empezará a animarse y tú a sentirte frustrado.
  • Es probable que tu pequeño se niegue, al menos algunas veces, a ir a la cama. Sé firme y consecuente con las reglas de la hora de acostarse.
  • Los niños a esta edad no necesitan sus propios dormitorios. De hecho, muchos niños de esta edad duermen mejor con alguien más en la habitación. Otro niño de 3 a 5 años sería un buen compañero de habitación. Los niños mayores normalmente pueden dormir perfectamente casi con cualquier tipo de alboroto.
Sugerencia: deja un libro o un juguete no bullicioso en la cama de tu niño de modo que pueda entretenerse una vez se despierte. Él no puede entender el concepto de "demasiado temprano", pero tú puedes decirle que permanezca en su dormitorio hasta que la luz entre por la ventana o te escuche a ti decir "Buenos días" (o alguna otra señal específica).

 

3 años

Los niños de 3 años duermen en promedio 12 horas diarias aproximadamente. Esto normalmente significa 10 u 11 horas por la noche y una siesta de una a dos horas. Los horarios de la siesta son más variables en los niños de tres años que en los de dos años.
Tu hijo de tres años tal vez necesite más o menos horas de sueño, y esto va a depender de las actividades del día, alguna posible enfermedad, cambios en su rutina o algún cambio de desarrollo por el que esté pasando. La cantidad de horas que tu hijo duerma en forma natural durante el día es la cantidad que necesita.
Tu pequeño de tres años lleva una vida muy agitada, la cual se ve estimulada por su mejor capacidad de lenguaje y una activa imaginación. Por la noche, esto puede crear las condiciones para que tenga sueños intensos y pesadillas. Tú no puedes ni debes tratar de evitar sus sueños agitados, pues éstos te ayudan a enfrentar los obstáculos propios de tu vida diaria. Sin embargo, puedes ayudarlo a tranquilizarse cada noche mediante una rutina simple y calmada a la hora de acostarse.
Sugerencia: tu hijo presenta dificultades para dormirse con la luz apagada, instala un regulador de luz en el interruptor y permite que él mismo gradúe la intensidad. Felicítalo cada vez que disminuya la intensidad y, al cabo de pocas semanas, se acostumbrará a dormir con una luz muy suave. Si esto no funciona, trata de disminuir gradualmente, durante varias semanas, la potencia en vatios de la bombilla de la lámpara de su mesa de noche.

Xerrada: La son



El dijous 21 de març les infermeres del CAP d'Amadeu Torner vindran a l'escola a fer una xerrada sobre la son.

És un tema que sovint ens amoïna, així que no us perdeu aquesta xerrada interessant.

Dia: 21/3/2013
Hora: 15:30h
Lloc: Sala psicomotricitat

Hora del cafè març



El proper dimarts 19 (dia del pare) ens tornarem a trobar a les 15:30 per fer l'Hora del Cafè.


Animeu-vos a participar!

divendres, 1 de març del 2013

L'Hora del Conte (Sta. Eulàlia)

El dimecres 6 de març a la biblioteca de Santa Eulàlia es farà l'Hora del Conte, a partir de les 6 de la tarda. El títol és "Gegants de somnis".
No us ho perdeu!

dijous, 28 de febrer del 2013

Reflexió: "Com desenvolupar l'autoestima del meu fill?"

Us fem arribar una reflexió sobre l'Autoestima de l'Hospital de Sant Joan de Déu:


Una autoestima sana es la armadura que protegerá a su hijo frente a los desafíos de la vida. Los niños que se sienten bien con ellos mismos son capaces de manejar mejor los conflictos y de resistir a las presiones negativas. Tienden a sonreír con mayor facilidad y a disfrutar de la vida. Estos niños son realistas y, por lo general, optimistas.
Por el contrario, para los niños con baja autoestima, los desafíos pueden ser fuentes importantes de ansiedad y frustración. Las personas que tienen una baja opinión de ellas mismas tienen dificultades para encontrar soluciones a los problemas. Si tienen pensamientos autocríticos como "no soy suficientemente bueno" o "no puedo hacer nada bien", pueden volverse pasivos, retraídos y deprimidos. Cuando tienen que hacer frente a un nuevo reto, su respuesta inmediata es "no puedo".
Aquí es donde usted puede desempeñar un papel importante para favorecer que su hijo tenga una autoestima sana.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es una serie de creencias o sentimientos hacia nosotros mismos, las percepciones que tenemos de nosotros. La manera como nos definimos influye en nuestras motivaciones, actitudes y comportamientos, e influye en nuestra respuesta emocional.
Los patrones de autoestima empiezan muy pronto en la vida. Por ejemplo, un niño pequeño que aprende a hacer algo nuevo experimenta un sentimiento de logro que refuerza la autoestima. Aprender a darse la vuelta después de un montón de intentos fallidos enseña a un bebé una actitud de "puedo hacerlo".
El concepto de éxito como consecuencia de la perseverancia empieza pronto. Cuando los niños intentan algo, fracasan, prueban de nuevo, fracasan otra vez y finalmente lo consiguen, se forman ideas sobre sus propias capacidades. Al mismo tiempo, están creando un concepto de ellos mismos basado en las interacciones con otras personas. Por eso, la implicación parental es fundamental para ayudar a los niños a formarse percepciones de ellos mismos sanas y verdaderas.
La autoestima también puede definirse como sentimientos de capacidad combinados con el sentimiento de ser amado. Un niño que es feliz cuando logra algo pero no se siente querido puede llegar a experimentar baja autoestima. De la misma manera, un niño que se siente amado pero que duda de sus capacidades puede también acabar sintiendo baja autoestima. Para desarrollar una autoestima sana, se necesita alcanzar un equilibrio correcto.

Signos de autoestima sana y no sana

La autoestima fluctúa a medida que los niños crecen. Con frecuencia cambia y se reajusta, afectada por las experiencias y las nuevas percepciones del niño. Por eso es útil ser consciente de los signos de autoestima sana o no sana.
Es posible que los niños con baja autoestima no quieran probar cosas nuevas, y a menudo pueden hablar de ellos mismos de manera negativa. "Soy estúpido", "Nunca aprenderé cómo hacer esto" o "¿Qué más da? No le importo a nadie". Pueden mostrar baja tolerancia a la frustración, rendirse fácilmente o esperar que otro haga las cosas por ellos. Tienden a ser excesivamente críticos y a decepcionarse fácilmente con ellos mismos. Los niños con baja autoestima ven los reveses como situaciones intolerables y permanentes y en ellos predomina un sentimiento de pesimismo.
Los niños con una autoestima sana suelen disfrutar interactuando con otros. Se sienten cómodos en los encuentros sociales y disfrutan de las actividades de grupo así como de sus intereses independientes. Cuando surge un desafío, trabajan para encontrar soluciones y expresan su malestar sin infravalorarse a ellos o a otros. Por ejemplo, en vez de decir, "Soy idiota", un niño con la autoestima sana dice "No entiendo esto". Conocen sus puntos fuertes y débiles y los aceptan. En ellos prevalece un sentimiento optimista.

Cómo pueden ayudar los padres

¿Cómo pueden ayudar los padres a fomentar una autoestima sana? Los siguientes consejos pueden ser de gran ayuda:
  • Ponga atención en lo que usted dice. Los niños son muy sensibles a las palabras de los padres. Recuerde elogiar a su hijo no sólo por el trabajo bien hecho, sino también por el esfuerzo. Pero sea sincero. Si su hijo no fue admitido en el equipo de fútbol, evite decir algo como "Bueno, la próxima vez trabajarás más y lo conseguirás". En vez de esto, dígale algo como "Bueno, no entraste en el equipo, pero estoy orgulloso del esfuerzo que has hecho". Reconozca su esfuerzo y el trabajo realizado en vez del resultado.
  • Sea un modelo positivo. Si usted es excesivamente duro con usted, pesimista o no realista sobre sus capacidades y limitaciones, su hijo acabará siendo su reflejo. Cuide su propia autoestima y su hijo tendrá un buen modelo a seguir.
  • Identifique y corrija las creencias erróneas de su hijo. Es importante que los padres identifiquen las creencias irracionales que tienen los niños sobre ellos mismos, tanto si tienen que ver con la perfección, su atractivo, capacidad u otros aspectos. Enseñar a los niños a establecer criterios más precisos y a ser más realistas al evaluarse les ayudará a desarrollar un concepto más saludable de ellos mismos. Las percepciones erróneas de ellos mismos podrían fijarse y convertirse en una realidad para los niños. Por ejemplo, un niño que va bien en la escuela pero tiene dificultades con las matemáticas podría decir: "No puedo con las mates. Soy un mal estudiante". Esto no es sólo una falsa generalización, es también una creencia que predispondrá al niño al fracaso. Anime a su hijo a ver la situación a la luz de la verdad. Una respuesta útil podría ser: "Eres un buen estudiante. Vas muy bien en los estudios. Las matemáticas es sólo una asignatura a la que necesitas dedicar más tiempo. Trabajaremos juntos en ello".
  • Sea espontáneo y afectuoso. Su amor puede ser enormemente importante para estimular la autoestima de su hijo. Abrácelo y dígale lo orgullosa u orgulloso que está de él. Déjele una nota junto a su fiambrera que diga "¡Eres maravilloso!". Elógielo con frecuencia y de manera honesta, sin exagerar. Los niños saben reconocer cuando algo sale del corazón.
  • Hágale comentarios positivos y precisos. Comentarios como "¡Siempre acabas perdiendo los papeles!" hará que su hijo sienta que no tiene control sobre sus arrebatos. Un comentario más adecuado sería: "Te has puesto muy nervioso con tu hermano. Pero qué bien que no le has gritado ni le has pegado". De este modo reconoce los sentimientos de su hijo, le recompensa por la elección que ha hecho y le anima a que la próxima vez elija actuar de la misma manera.
  • Cree en su casa un ambiente de seguridad y amor. Los niños que no se sienten seguros o son víctimas de malos tratos en su hogar sufrirán inmensamente de baja autoestima. Un niño que es testigo repetidamente de las discusiones y peleas de los padres puede volverse depresivo y retraído. Esté atento también a los signos que puedan revelar malos tratos de otros, problemas en la escuela, dificultades con los compañeros y otros factores que pueden afectar la autoestima de los niños. Aborde estos temas con sensibilidad pero sin demora. Y recuerde siempre respetar a sus hijos.
  • Ayude a los niños a participar en experiencias constructivas. Las actividades que favorecen la cooperación en vez de la competencia son especialmente valiosas para fomentar la autoestima. Por ejemplo, los programas de tutoría en los que un chico mayor ayuda a uno más pequeño a aprender a leer pueden hacer maravillas para los dos.

Buscar ayuda profesional

Si sospecha que su hijo tiene baja autoestima, considere solicitar ayuda profesional. Los consejeros familiares e infantiles pueden ayudar a descubrir qué problema puede estar impidiendo que su hijo se sienta bien consigo mismo.
La terapia puede ayudar a los niños a aprender a verse a ellos mismos y al mundo de manera más positiva. Cuando los niños se ven a ellos mismos de una manera más realista, pueden aceptar quiénes son realmente.
Con un poco de ayuda, los niños pueden desarrollar una autoestima sana para tener una vida más feliz y plena.


dimecres, 27 de febrer del 2013

Bibliocinema: "Brave"


Aquest dissabte 2 de març es farà una sessió de cinema familiar a la biblioteca de la Plaça Europa a les 11h. La pel·lícula serà "Brave".

Merida, filla del Rey Fergus i de la Reina Elinor, és una hàbil arquera que decideix trencar amb una antic costum, que es sagrada per els senyors de la terrra: el gegantí Lord MacGuiffin, el malhumorat Lord Macintosh i el rondinaire Lord Dingwall. Les accions de Merida desencadenen el caos i la fúria en el regne. A més, demana ajuda a una vella sàvia que li concedeix un desig molt desafortunat. Merida haurà d’afrontar grans perills abans d’aprendre què és l’autèntica valentia.